Gran Reserva
Para ser calificado como gran reserva, un vino debe envejecer al menos 24 meses en barrica y otros 36 en botella. Se sobreentiende que los mostos empleados para la elaboración de reservas y de grandes reservas son una selección de los mejores de cada bodega. Por lógica, un reserva es más caro y mejor que un crianza y un gran reserva, más caro y mejor que un reserva; aunque la reciente revolución del vino español está produciendo no pocas excepciones y estas categorías antañonas tienen cada vez menos peso real.